Maria en Roland Garros


P: Desde el comienzo de la semana has jugado seis horas y media. ¿Cómo te sientes? ¿Y cómo te sientes de tu hombro?
R: Pues, la verdad es que no me molesta jugar 6 horas y media y seguir el torneo… Nunca dudé que podría seguir jugando. Ahora, viene otro partido y ¡no podría estar más contenta!

P: Durante tus servicios, pareces un poco ansiosa…
R: Es un comentario interesante… No sé, cada partido es diferente. En pistas distintas, con condiciones meteorológicas variables... Hoy, tenía la impresión de que las pelotas flotaban mucho. El partido anterior, las bolas parecían muy pesadas. Es verdad que la velocidad de la pelota cambia según la pista. Se necesita un poco de tiempo para asimilar todo eso. También es cierto que tengo que cambiar de estrategia si quiero llegar más lejos en el torneo. Los partidos se vuelven cada vez más duros, tengo que hacer menos faltas y soltar mis golpes.

P: ¿Has notado un cambio de actitud en el público? Anteriormente, no todo el mundo estaba contigo. No te apoyaban todo el tiempo. Ahora cuando ganas, todo el mundo te apoya.
R: Yo creo que la gente me apoya porque no estoy clasificada dentro de las cien primeras. Cuando eres la número uno mundial, nadie te aprecia. Es increíble ver cómo funciona nuestra sociedad. En otras palabras, en Francia, la gente aprecia y apoya a los jugadores y jugadoras que no son los favoritos.

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